Wood Friends, una amistad de raíces profundas

Sé lo que estáis pensando…ya va siendo hora de hacer una larga parada en mi querida tierra natal, España. Pues sí, no podríamos estar más de acuerdo, así que este último artículo antes de nuestras vacaciones navideñas está dedicado a presentaros una joven marca asentada en Valencia, en la cálida orilla del Mediterráneo.

WF1
Monturas de gafas hechas a partir de madera reciclada. // FOTO: Wood Friends.

Mientras acababa sus estudios universitarios, Roberto Martínez, que siempre había tenido cierta debilidad por las gafas de sol, tuvo que entregar un trabajo para su asignatura de “ Creación de marca y dieño”. Sin embrago, sus ideas no tardaron en saltar del papel a la calle. El proyecto que había planteado tenía tanto potencial que el propio profesor le animó a buscar financiación para hacer que este cobrase vida. Lo cierto es que unos pocos meses después Roberto ya había encontrado a los perfectos compañeros de viaje: una empresa local llamada Óptica Ferrer.

Así es como Wood Friends comenzaba su andadura hace poco más de un año, a finales de verano de 2013. El enfoque original de la marca se basa en fabricar gafas de ver y de sol hechas a mano, cuyas monturas están elaboradas a partir de madera de haya reciclada procedente de Finlandia.

WF3
Muestra de gafas 100% personalizadas. // FOTO: Wood Friends.

Por otra parte, los primeros pasos del proceso de producción incluyen el corte y la curvatura de la propia madera. Un trabajo íntegramente artesanal que se desarrolla dentro del taller de la óptica, cuya historia se remonta a 1957. La gran experiencia acumulada por este negocio familiar durante todos estos años supone una ventaja fundamental a la hora de solventar todas las dificultades derivadas del uso de un material tan inusual en la industria de las gafas en España.

El equipo de Wood Friends busca inspiración en las tendencias de cada nueva temporada, para a continuación crear sus propios diseños teniendo muy en cuenta las particularidades de la madera con la que trabajan, la cual es resistente a la par que algo flexible. En este sentido, uno de los aspectos que contribuye a la singularidad de la marca es que los clientes pueden combinar su modelo favorito con los colores que más les gusten – una elección que se extiende hasta los cristales, ya que estos también presentan características muy diferentes en función del grado de opacidad o el efecto espejo. De hecho, es incluso posible para los compradores escribir su nombre en la misma patilla.

Como resultado de todo lo anterior el producto final ofrece un alto grado de personalización, un concepto que siempre ha estado vinculado a la filosofía de la marca. La idea es fabricar gafas que acaben convirtiéndose en complementos únicos capaces de ser el centro de atención de todas las miradas; a la par que  reivindican que  el estilo puede – y debe – ir unido a una buena amistad con el medio ambiente.

WF4
Distintos modelos y colores que pueden ser libremente combinados. // FOTO: Wood Friends.
WF5
Mensaje personal escrito en la patilla de la gafa. // FOTO: Wood Friends.

Texto: Eva Blanco