“Podemos mejorar la sociedad a través de nuestro vestuario”

La tienda de Moda en Positivo está ubicada en el corazón más ecológico de Barcelona, el Barrio de Gracia. / Foto: MEP

Fieles a sus valores ecológicos, en noviembre de 2013 Beatriz Valdivia y Albert Cediel crean “Moda en Positivo”, un espacio plural dedicado a la moda sostenible. En él se pueden adquirir productos realizados artesanalmente a partir de materiales ecológicos o reciclados. Además, el proceso de producción tiene que respetar unos parámetros éticos de compromiso social.

Beatriz viajará en breve a Perú, de donde traerá bolsos hechos con papel por una comunidad local de mujeres. Pero antes hemos tenido ocasión de charlar con ella para que nos cuente las claves de este precioso proyecto.

¿ Qué es “Moda en Positivo”?
Un espacio que nace con el propósito de ofrecer complementos, bisutería, calzado y ropa atemporal realizada con técnicas artesanales por pequeños diseñadores, mujeres cabezas de familia o por comunidades indígenas.

Nos aseguramos de que cada objeto manifieste un respeto por el medio ambiente y, sobre todo, por las personas. Consideramos que podemos contribuir a mejorar la sociedad a través de algo tan cotidiano como nuestro vestuario. Si quieres cambiar el mundo…¡póntelo!

Todos los artículos a la venta respetan tanto al medio ambiente como a las personas./ Foto: MEP

¿ Qué fue lo que os llevó a constituir esta plataforma?
Tanto Albert como yo llevamos más de 25 años trabajando en el sector ecológico. Albert estudió en su juventud diseño de moda, pero nunca ejerció la profesión.

En el 2010 nos fuimos con toda la familia a vivir a Colombia y allí tuvimos mucho contacto con artesanos locales. Yo detecté que uno de sus grandes problemas es que no comunicaban lo que hacían. Por ello, decidí crear una plataforma para promover la Moda Sostenible en América Latina y dar visibilidad a todas estas pequeñas marcas. Eco Fashion Latam  – así se llama la plataforma-, nos permitió descubrir nuevos diseñadores y, al regresar a España, volcamos toda esta experiencia que habíamos acumulado en el sector en la creación de Moda en Positivo.

¿ Por qué consideráis necesario apoyar y potenciar aquellas iniciativas que se desarrollan en el marco de la moda sostenible?
Es un sector que necesita mucha colaboración, sobre todo en el ámbito del marketing. La mayoría son pequeños diseñadores que tienen mucha concienciación, pasión por una moda diferente y conocimientos en diseño, pero no son expertos en ventas. No saben comunicar quienes son y lo que hacen. Por otra parte está nuestro proyecto con marcas latinoamericanas que desean introducirse en Europa y, por motivos logísticos y económicos, les resulta difícil. Nuestra plataforma les permite entrar en este mercado.

Coloridos complementos hechos a mano./ Foto: MEP

¿ Cuáles son los requisitos que establecéis para seleccionar las marcas que entrarán a formar parte de “Moda en positivo”?
Que pertenezcan a una de las 4 áreas en las que trabajamos : 1. Que trabajen con materias primas ecológicas, 2. Que realizan productos o prendas a partir del reciclaje de residuos (Upcycling), 3. Productos hechos a mano, sobre todo por comunidades en riesgo de inclusión, y 4. Prendas que usen la tecnología como método de innovación y con un bien para la salud (“smart fashion”). Pero lo que más valoramos son las iniciativas relacionadas con proyectos sociales.

En vuestra opinión, ¿ cuáles son los mayores retos a los que se enfrenta la moda sostenible en la actualidad?
Lamentablemente, el sector ecológico en general lucha con el handicap de que el consumidor considera que es un producto caro. Por eso, no sólo hemos de vender, sino formar al público. Mostrarle cuáles son los valores de esta moda y hacerle entender que este cambio de actitud es bueno para todos, para el planeta. Otro reto es conseguir ayudas y subvenciones para estos eco-emprendedores…y que se “multe” a los que ocasionan daños sociales y medioambientales.

Nos hace tremenda ilusión ayudar, aconsejar y asesorar a los que empiezan en este mundo. Tienen grandes sueños e ilusiones, pero que tienen aprender que, a pesar de todo, este negocio tiene que ser rentable para ellos y sus comunidades.

Beatriz Valdivia y Albert Cediel: socios en lo profesional y en lo personal. / Foto: MEP