Vivir sin producir basura

One month of trash / PHOTO: Lauren Singer

¿Conocéis a Lauren Singer? Se trata de una joven estadounidense que ha conseguido vivir durante los últimos tres años sin producir basura. Hoy queremos presentaros su blog “Trash is for Tossers”. Cuando Lauren estaba acabando sus estudios de medio ambiente en la Universidad de Nueva York, se dio cuenta de que una de sus compañeras tiraba día tras día a la basura un conjunto de bolsas y demás recipientes de plástico después de comer. En un primer momento se indignó ante este comportamiento; sin embargo, un día al ir a preparar la cena abrió la puerta de su nevera y vio que prácticamente el 100% de los productos estaban envueltos en envases de plástico.

Así que tomó una decisión: iba a dejar de utilizar plástico. Y, para ello, lo primero que necesitaba era empezar a fabricar sus propios productos de limpieza e higiene personal. Hasta que, investigando en busca de recetas en Internet se encontró con  “Zero Waste Home”, el blog creado por Bea Johnson, quien lleva desde 2008 viviendo junto a su familia sin producir basura. Este hallazgo cambio la vida de Lauren para siempre.

“La idea de no tener que producir basura me resultaba totalmente poderosa e inspiradora”, comenta Lauren en su charla para el portal TED Talk ( video debajo). Lauren hizo una transición a su nueva forma de vida que consistía básicamente en los siguientes pasos: 1. Dejó de comprar comida envasada y empezó a llevar sus propias bolsas y recipientes de cristal al mercado – a la par que visitaba puestos de granjeros y productores locales para comprar fruta y verdura fresca; 2. Comenzó a fabricar sus propios productos; 3. Empezó a comprar ropa de segunda mano; 4. Redujo el volumen de sus pertenencias quedándose solo con las cosas que eran realmente necesarias.

Lauren asegura que esta rutina no es nada difícil de seguir. De hecho, más bien al contrario, ya que puede aportarnos beneficios directos como el ahorro de dinero o una alimentación más sana. Aunque, sin duda lo mejor es la sensación de estar viviendo en perfecta sintonía con sus valores de compromiso con el medio ambiente.

La pregunta es…¿Qué podemos hacer entonces para reducir nuestro volumen de residuos? La respuesta, según Lauren, es simple. Se trata de comprender en qué categorías podrían agruparse los distintos tipos de desperdicios, prestar atención a los pequeños detalles – como, por ejemplo, priorizar comprando envases que no sean de plástico-, y, por último, tratar de aprender a fabricar algunos de los productos que usamos a partir de recetas caseras. De esta forma también tendremos pleno control sobre aquello que aplicamos en nuestro cuerpo.

“Considero que como consumidores tenemos derecho a productos que sean plenamente transparentes y que no sean nocivos ni para nosotros ni para el planeta”, concluye Lauren.