Tiempo para una buena DETOX

Eva y Rebecca

Tirar tu ropa antigua a la basura cuando te cansas de ella ya no es una opción. Especialmente ahora que podemos encontrar una larga lista de alternativas para renovar nuestro armario sin tener que contaminar el medio ambiente. ¿Queréis que os demos un ejemplo?

El pasado sábado 13 de junio asistimos en Düsseldorf al “clothes swap party”, un evento organizado por Greenpeace en el contexto de su campaña DETOX. La idea del encuentro era que la gente pudiese aportar sus prendas de ropa caídas en el olvido y, a cambio, se llevase a casa tantos pantalones, camisetas, vestidos o zapatos, pertenecientes a otras personas, como quisiese. Además, la primera premisa no era obligatoria. También se podía echar un vistazo de manera espontánea y coger la ropa que te gustase sin haber dejado la tuya.

También tuvimos oportunidad de charlar un rato con una de las integrantes del grupo de Greenpeace, Rebecca Häfner, quien nos dio información más detallada sobre los objetivos de la campaña DETOX. En el marco de esta iniciativa se trata de persuadir a las grandes firmas textiles de que para el año 2020 hayan eliminado del proceso de producción los elementos químicos más contaminantes. Aquí os dejamos un fragmento interesante extraído de su página web:

“Mientras la industria textil global continúa incrementando su producción, una cantidad cada vez mayor de desperdicios líquidos se filtra al medio ambiente y envenena valiosísimos recursos de agua fresca. En China, el mayor productor textil a nivel internacional, alrededor de dos tercios de los recursos de agua fresca ya han sido contaminados.”

Rebecca también nos ofreció algunos consejos para conseguir un armario más sostenible. Para empezar, quizá lo más importante sea tomar una decisión consciente sobre nuestras compras. Lo que significa parar un momento y plantearnos si realmente necesitamos aquello que vamos a comprar, y si estamos 100% seguros de que vamos a usarlo. En segundo lugar, siempre es recomendable conocer marcas de moda justa y visitar tiendas de segunda mano. Y, por último, considerar alternativas como el upcycling, que consiste en reciclar objetos de manera creativa. Por ejemplo, un vestido se puede convertir fácilmente en una blusa veraniega al cortarle las mangas y darle un par de puntadas estratégicas.

Por otra parte, no quiero dejar de mencionar que nos lo pasamos genial decorando nuestras nuevas bolsas de tela. Rossi se inspiró en uno de los lemas de la campaña, “Detox our Fashion”, y yo decidí hacer una nueva interpretación de nuestro logo. ¿Qué os parece el resultado?

Todas las fotoshttp://eco-komorebi.com/2015/06/time-for-a-detox/

Vivir sin producir basura

One month of trash / PHOTO: Lauren Singer

¿Conocéis a Lauren Singer? Se trata de una joven estadounidense que ha conseguido vivir durante los últimos tres años sin producir basura. Hoy queremos presentaros su blog “Trash is for Tossers”. Cuando Lauren estaba acabando sus estudios de medio ambiente en la Universidad de Nueva York, se dio cuenta de que una de sus compañeras tiraba día tras día a la basura un conjunto de bolsas y demás recipientes de plástico después de comer. En un primer momento se indignó ante este comportamiento; sin embargo, un día al ir a preparar la cena abrió la puerta de su nevera y vio que prácticamente el 100% de los productos estaban envueltos en envases de plástico.

Así que tomó una decisión: iba a dejar de utilizar plástico. Y, para ello, lo primero que necesitaba era empezar a fabricar sus propios productos de limpieza e higiene personal. Hasta que, investigando en busca de recetas en Internet se encontró con  “Zero Waste Home”, el blog creado por Bea Johnson, quien lleva desde 2008 viviendo junto a su familia sin producir basura. Este hallazgo cambio la vida de Lauren para siempre.

“La idea de no tener que producir basura me resultaba totalmente poderosa e inspiradora”, comenta Lauren en su charla para el portal TED Talk ( video debajo). Lauren hizo una transición a su nueva forma de vida que consistía básicamente en los siguientes pasos: 1. Dejó de comprar comida envasada y empezó a llevar sus propias bolsas y recipientes de cristal al mercado – a la par que visitaba puestos de granjeros y productores locales para comprar fruta y verdura fresca; 2. Comenzó a fabricar sus propios productos; 3. Empezó a comprar ropa de segunda mano; 4. Redujo el volumen de sus pertenencias quedándose solo con las cosas que eran realmente necesarias.

Lauren asegura que esta rutina no es nada difícil de seguir. De hecho, más bien al contrario, ya que puede aportarnos beneficios directos como el ahorro de dinero o una alimentación más sana. Aunque, sin duda lo mejor es la sensación de estar viviendo en perfecta sintonía con sus valores de compromiso con el medio ambiente.

La pregunta es…¿Qué podemos hacer entonces para reducir nuestro volumen de residuos? La respuesta, según Lauren, es simple. Se trata de comprender en qué categorías podrían agruparse los distintos tipos de desperdicios, prestar atención a los pequeños detalles – como, por ejemplo, priorizar comprando envases que no sean de plástico-, y, por último, tratar de aprender a fabricar algunos de los productos que usamos a partir de recetas caseras. De esta forma también tendremos pleno control sobre aquello que aplicamos en nuestro cuerpo.

“Considero que como consumidores tenemos derecho a productos que sean plenamente transparentes y que no sean nocivos ni para nosotros ni para el planeta”, concluye Lauren.